Familia

El fundador, Antonio Hernández, inició la elaboración de sus uvas y creó, excavando a mano, la bodega subterránea que supuso la génesis de la actual. En aquellas cuevas, que todavía existen hoy pero no dedicadas al que fue su uso durante mucho tiempo, instaló grandes cubas de madera con una capacidad de entre 5.000 y 6.000 litros. Tales eran sus dimensiones que las cubas tuvieron que ser construidas en el interior.